…el otoño se va abriendo hueco, las horas de luz caen, el sol cada vez es mas ténue, las hojas de los árboles muertas ceden, los caminos se renuevan con el agua bajada desde la montaña, y los triatletas comienzan a surgir de su letargo, comienzan los primeros entrenamientos, entremezclandose una sensación extraña entre alegría y pereza, entre motivación por lo que nos deparará el nuevo año, pero a la vez cierta desorientación, motivada por los bioritmos a los que nos impone la naturaleza, con sus cambios de ciclo, por un lado, y por otro lado, a que el calendario de competiciones importantes y clave está aún muy lejano. No nos engañemos, las bases de un sólido rendimiento futuro se sientan con un gran trabajo en el presente, los ritmos a los que podamos trabajar nuestros objetivos, pasan por el peaje de las cargas actuales, que bien conducidas nos facilitarán varios aspectos claves, como son, resistencia de base,  velocidad y “chispa” de base, algo de lo que mucha gente se olvida, tambíen haremos hincapíe en una mejora técnica asociada a un trabajo de fuerza por un lado, y a un trabajo coordinativo fino, que se integrará posterioremente en ritmos medio, dotándonos de una mayor eficiencia y economía, y que nos abrirá las puertas de una doble vía de mejora, por un lado tiempos de mantenimiento de velocidades superiores, y por otro lado nos permitira coordinar neuromuscularmente para alcanzar mayores velocidades “utiles” para el fondista sin desencajar nuestra zancada.  

…es tiempo de grandes contrastes, es tiempo de salidas largas al monte, y de pequeños cambios de ritmo muy fuertes, de salidas en bicicleta muy suaves, o trabajos alternativos para el triatleta como puedan ser los patines, esqui de fondo, mucha bicleta de montaña, con frecuencias cardíacas bajas, junto con al “petardazo” del corazón en forma de pico no sostenido de 10-15” de frecuencias cardíacas máximas, activando, activando el Sistema Nervioso Simpático.

...es tiempo de diversión previa al sufrimiento que nos generará las cargas posteriores donde el trabajo repetitivo, continuo y cada vez mas exigente  irá ganando terreno,”principio de continuidad, repetición y progresión” y la monotonía se podra ir apoderando de nuestras mentes, debiendo esquivarla de forma inteligente de forma ocasional, “principio de variedad”, para mantener la alegría necesaria para como diría un gran sabio de esto, los entrenamientos “nos alimenten”.

…nosotros hemos hecho lo própio y este finde seman hemos realizado, 2 excursiones, el sabado 3h30′ de trail-run en plan excusrión, definido como excursión a la montaña con pequeños trotes, evitando sobre todo carreras hacia abajo, al inicio, y realizamos 16km con 900 metros de d+, que no está nada mal, por caminos muy bonitos. Y el Domingo 50km de Mtb, con mucho trabajo técnico y algun que otro petardazo de pulso, de la misma forma que entre semana, estamos dedicándole mucho tiempo, por ejemplo en carrera, al trabajo de SAQ, educando el tobillo, junto con fuerza y estabilización articular, así como velocidad gestual y de apoyos, y algo de técnica de carrera analítica en forma de los clásicos ejercicios.